Algún día todo va a cambiar

Se recomienda leer con Paganini 5 de Edvin Marton

Mamá habla pero no le pongo atención: no me puedo sacar de la cabeza esos cuadros y figuras, quisiera vivir en las estructuras que imagino, así las personas pudieran ver lo sencillo que puede llegar a ser la armonía.

Papá interrumpió mis pensamientos, otra vez. Está enojado. De nuevo me odia.

Michele, no puede ser que te la pases coloreado todo el día. Tienes ya catorce años, deja eso y sal a jugar futbol; parece que tu cuerpo se deshace por falta de actividad. A tu edad, tu abuelo me mandaba a las calles a hacer negocios…y no me veas con esos ojos, no te creas más inteligente que yo, niño estúpido. ¡Parece que me juzgas como si tuvieras, tú, la vida resuelta!    –Adela, haz algo con tu hijo.

Mamá lo interrumpe, otra vez. Está enojada. De nuevo la pelea deja de ser acerca de mí.

–Niko, para, siempre sacas a tu familia y yo me quedé en que los odiabas, si fue por eso que nos mudamos a Berlín; al parecer eres igual de duro y miserable que ellos. No entiendes que el niño quiere ser feliz, yo quiero ser feliz.

Los gritos continúan, otra vez. Tomo mi mochila y salgo en bicicleta. El sol incomoda mi vista, el casco no se acomoda bien en mi cabeza –últimamente nada se ajusta a mis proporciones. No tengo a donde ir, el ruido de la ciudad me distrae; no sé porque les disgusto tanto, es sólo que no me gusten las cosas que para ellos son normales: las fiestas, mis compañeras, los deportes: eso no me interesa.

Ellos continúan peleando, lo sé: no se han dado cuenta que me he ido, los gritos probablemente son más altos y lo más seguro es que mi mamá llora su alma entera.

Todo pasa muy rápido: dejé de sentir mi cuerpo y un ardor se apodera de mí. Las personas corren y se acercan alarmadas, a lo lejos veo que mi bicicleta está destrozada. No es como todos dicen, no veo mi pasado, sino mi futuro: todas esas figuras construidas por mí, Michele Brenner Novák: gran arquitecto de Berlín.

¿Qué pasará con mamá? ¿Qué pasará con papá?

Ellos siguen discutiendo, otra vez. De nuevo él va a encontrar algo que odiar y de nuevo ella va a encontrar un motivo por el cual enfadarse con él.

Michele Brenner Novák: gran arquitecto de Berlín.

amarillo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s