Ellas, las palabras

En un cuarto obscuro los cuerpos expiraban la luz que representaban lo que serían sus sombras en un día soleado. Se sentaban frente a frente sin poderse ver y el silencio se apoderaba del ambiente volviéndolo casi normal.

           –¿Qué será de nuestro futuro?, rompió la quietud la primera voz.

          –¿Qué es el futuro para ti? –contestó la segunda en forma retórica–. Si a lo que tú llamas tiempo es en verdad una aparición constante del mismo evento, ¿acaso no te haz dado cuenta del eterno retorno?

        –No tengo miedo a la repetición de los eventos, sino a las distintas manifestaciones de éstos. Tengo miedo que el futuro no cumpla con las expectativas que mi mente desea.

        –Pero lo que está en tu mente también es real: al pronunciarlo se crea a sí mismo; esta conversación nos está creando a mí y a ti. Ahora existimos, nuestras palabras nos construyen; no nosotros a ellas.

       –Son éstas de las que temo, su capacidad de construcción me aterra. El deseo se cuela entre las curvas de sus letras; el poder se asoma en cada frase imponiendo orden; y por último la sociedad las desgarra haciéndolas más suyas que nuestras. En cambio los pensamientos son intangibles, sólo en nuestras cabezas existe la realidad pura y libre de toda depravación.

          –Entonces, ¿las fantasías son la realidad, virgen del contexto social?

          –No La Realidad, pero las realidades individuales. Sólo las fantasías pueden describir la realidad que desea cada persona; sin embargo al pronunciarlas se vuelven un discurso que las palabras estragan, vician y convierten en hechos que se repiten en la historia, fabricando así las realidades sociales de las que temo.

        Regresa el silencio, los cuerpos vuelven a desaparecer y la normalidad regresa.

        –Justo a eso le tengo miedo –la primera voz regresa a la realidad–. Temo a la manifestación y ordenamiento institucionalizado de las palabras que se van alejando de nuestras fantasías, pues si tenemos suerte sólo una fracción de éstas serán representadas en el mundo social.

        Silencio. Obscuridad. Los cuerpos desaparecen.

Fin

amarillo

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